miércoles, 7 de noviembre de 2007
viernes, 2 de marzo de 2007
SOLO EN DOMINGO..EL AMOR
Tenia una voz suave, sensual casi un susurro y llegaba mis oídos cerca, tan cerca que oía las pausas que hacia para respirar, esa noche estaba hablando de las olas del mar, de cómo tranquilizaban a la gente con sus sonidos y decía que la canción que mas le gustaba en el mundo era cantada a capella por Tracy Chapman.Ya había escuchado su programa de radio antes, cuando mis desvelos con ganas de hacer nada y esperando los rayos del sol clarear el amanecer y sin ganas tampoco de escuchar mis repetidos discos me gustaba escucharlo, le imaginaba como era, dejaba a mi fantasía volar y su agradable voz evocaba momentos de infinito placer…
Esa noche tenia un concurso, decía que quien se lo ganara iba a cenar con el, su voz esa noche parecía divertida, reía mucho ante la expectativa y el casi miedo que se conjugan ante lo incierto, le llame…. Su voz sonó mas cerca en el teléfono que en mis audífonos y le dije que si quería hacer trampas yo pagaba la cena, no hubo prejuicios… voy a lo que me interesa y el era mi total interés… que si no tenia temor ante lo que pudiera encontrar… jamás, con oír su voz no me importaba que el físico no estuviera bien, solo me interesaba su voz, esa voz de FM que me hacia soñar…
Rió suave, pausado, no fue una carcajada, mas bien fue con un poco de desgano, un no vayas tan rápido, no eres la única, pero yo sabia que era la única, la única que haría cualquier cosa por cenar con la voz, dijo, no poder hacer trampas y yo ni siquiera sabia cual era la pregunta del concurso, le pregunte como era, aparte de tener una hermosa voz, me dijo, soy alto, normal, un muchacho como cualquier otro, con el don de poder comunicarme con mucha gente a través de la radio, como eres tu, me pregunto… soy normal, una mujer con el don de escucharte por la radio, sensual y que te desea, no estoy loca ni soy una fanática de la farándula, ni escucho radio siquiera, te escucho a ti… Domingo…
Has captado mi interés, me dijo entre risas nerviosas, es la primera vez que me llaman y me dicen esas cosas por teléfono, me reí a mi vez y le dije que era la primera vez que lo hacia, y si me creía o no me importaba poco, eran las dos de la madrugada y charlamos largo rato, hablando de todo, desde las tribus yanomamis hasta el manifiesto comunista, Ël, abogado y yo eterna lectora, buen comienzo me dije, ya no es solo voz, también es buena charla, cuando vi el reloj, eran casi las cinco de la mañana y aun hablábamos, me pregunto que si trabajaba en radio también porque mi voz era como de locutora de programas de radio nocturno, esa voz ronquita y suave que según el hacia que sus terminaciones nerviosas se pusieran en alarma.
Que delicia escuchar su risa, que placer escucharlo hablar solo para mi, entre risas me dijo que el resto de su programa había dejado sonando la música porque no quería despedirse de mi, me halago y me éxito… algo le gusto, me dije… buen comienzo…
No gane el concurso, por supuesto, con el tiempo supe que tenia un alto grado de honorabilidad, quedamos en desayunar en el centro comercial un domingo por la mañana… Domingo, ese seria por mucho tiempo mi día favorito, mi nombre favorito…
Escuchando su programa en la madrugada y aun sin conocerlo en persona, me dedicaba canciones y decía al aire… dama de la noche estoy esperando por ti… yo lo llamaba y amanecíamos hablando de todo, de sus ambiciones, de irse del país, de no querer ser alguien estancado toda su vida, progresar y ser, era ambicioso, me gustaba escucharlo hablar de sus planes, de lo que seria de quien seria.
Llego el deseado domingo, amanecí nerviosa y con mi seguridad en mi misma a cero, me probé toda mi ropa, no sabia ni que ponerme, me veía gorda, fea, temblaba de nervios, todos los que han tenido una cita a ciega me comprenderán, en fin me decidí por unos jeans y una camiseta, si no le gusta, peor para el, soy un bombón, me dije, tome las llaves de mi carrito, mi cartera y Salí a encontrarme con la voz.
No tuve que buscarlo, no lo adivine en la gente, no necesito un clavel en el ojal, porque ni siquiera tenia ojal en su suéter, pero estaba allí y en lo que aparecí por el pasillo y se levanto de la silla, lo lleno todo con su presencia, dijo ser alto y no mintió. Pero se quedo corto, era dos metros del hombre mas hermoso que mis ojos hayan visto jamás, tenia unos ojos negros inmensos y unas pestañas larguisimas que si no fuera por esas cejas abundantes y casi unidas tendrían un rasgo femenino,, cuando hablo me desarmo, buen día dama de la noche, y que sonrisa, mi dios, no podía este hombre ser tan perfecto, no me beso la mano, no hubo formulismos, me dio un abrazo de oso, como si me conociera toda la vida y me dijo, eres tan delgada que mis brazos te pueden abarcar dos veces, eres efímera, suave y hueles muy bien, en mis apuros no me acorde de echarme perfume y solo olía a jabón, bendito jabón que me regalo un halago…
Nunca un café se me hizo mas rico, jamás esa negra bebida se me había metido por los poros, el respiraba le saboreaba y el no me quitaba la vista de encima, hablaba, reía y me tomaba la mano, me decía, es increíble, pero te pareces a tu voz, te grafique idéntica, te reconocí en lo que te bajaste de tu carro y me arrepiento de no haber echo trampas para que ganaras el concurso…
Gane, el concurso, le dije, estoy aquí contigo y no por obligación de un patrocinante, estoy porque tu quieres que este. El desayuno se prolongo por mas de dos horas, café y charla, cuando sin mediar palabra me dijo que quería hacerme el amor, todo mi cuerpo reacciono ante ese comentario y juro por dios que casi tuve un orgasmo, solo con sus ojos posados en mi humanidad. No me había tocado, ni un beso y yo ahí, excitada a más no poder como si fuera una niña a la que seduce un experto.
Sus dos manos me cubrían toda la espalda, yo, tan menudita, tan delgadita, su cuerpo me quedaba grande, el se reía de mi liviandad y yo me reía de su enormidad, fue un hacer el amor, con frases que nunca había escuchado, de complicidad, de decir las cosas como son y llamar al sexo por su nombre, de perversidad e infinita ternura, le gustaba que mi cabello resbalara por su espalda me gustaba que me pusiera sus manos en mi estomago..lo hacia mientras hablábamos era su costumbre, los domingos se hicieron religiosos en nuestra relación los domingos eran para Domingo, caminábamos por la playa, nos mediamos los pies uno suyo era casi los dos míos, no se si era amor lo que sentíamos, un fuerte deseo si, mas que eso, era una necesidad apremiante de sabernos el uno con el otro, de besarnos con esos besos de nunca acabar de recorrer nuestros cuerpos con las lenguas húmedas de saliva y llenas de frases de amor.
Su voz una noche en el programa, me dijo que ya no estaría mas, que se iba a trabajar en otro país, que aunado a su carrera de abogado iba a hacer cursos de corredor de bolsa que era su pasión, que la aventura lo llamaba… ese domingo fue triste… con los besos estaba la tristeza de no saber cuando lo volvería a ver, sus lagrimas y las mías, mezcladas con promesas de llamadas y de mails… lo ame como nunca, para que se llevara mi sabor y me necesitara, me amo...como nunca, para que su sabor me hiciera seguirlo, como él quería, para que la necesidad se hiciera amor y vencer las barreras, para que me desprendiera de todo y en mi vida solo hubiera domingos….
Era Queens, en donde vivía… nos llamábamos siempre, los mails nunca faltaban y bendito el Messenger que nos permitía vernos y seguir amándonos en la distancia…
Hasta la terrible mañana en que su destino se vio truncado por una enorme nube de humo que cubrió la ciudad de Nueva York.
Sobraron las llamadas, los nervios, los llantos, se acabaron los domingos, las esperanzas y los besos… se acabo el amor.
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